El cáncer de mama es uno de los cánceres más comunes; por tal razón es importante la información y los exámenes periódicos; de modo que se pueda detectar la enfermedad de manera temprana. Las causas del cáncer de mamá pueden ser muy variadas y los actuales estudios no son concluyentes al momento de establecer métodos preventivos; por tal razón, como en cualquier cáncer, la detección temprana es fundamental para tener una mayor amplitud de tratamientos posibles. Entre los tratamientos actuales, hay algunas opciones diferentes respecto a la mastectomía tradicional; pero sus posibilidades dependen de la fase de avance del cáncer.
Tratamientos actuales
Los diversos tipos de tratamiento la mayoría de las veces son combinables, y la práctica habitual es que se proceda desde tratamientos menos invasivos a otros más radicales. Los tratamientos menos invasivos son a base de hormonas y en general pretenden que los tumores que explican su crecimiento por influjo de hormonas, dejen de recibir tal influjo a través de cierta anulación hormonal. Por otra parte, la quimioterapia o radioterapia, se utilizan como en el tratamiento de cualquier cáncer. Es decir, tanto como un tratamiento individual, o combinado con cirugía dependiendo del caso. La cirugía de mama o mastectomía es un tratamiento bastante radical; pero también uno de los más utilizados en el cáncer de mama, se trata de extirpar tejidos, y puede tener varios grados. Las mastectomías menos radicales se orientan sólo a remover los tejidos tumorales de la mama y muchas veces en los ganglios cercanos a la axila; mientras las mastectomías radicales extirpan la mama completa y muchas veces tejidos musculares adyacentes en el pecho y en las axilas. Los avances actuales, continúan estas mismas líneas de tratamiento; pero bajo la idea de hacerlos menos invasivos e igual de eficientes.
Mastectomías conservadoras y nuevas terapias hormonales
Las mastectomías conservadoras, buscan evitar la total extirpación de la mama y se centran sólo en el tumor y los tejidos sanos adyacentes. Es importante comprender que la tendencia en las cirugías de cáncer es la eficiencia de la cirugía, por sobre cualquier otro efecto; por lo mismo, extirpar células cancerígenas o un tumor, siempre implica extirpar tejidos adyacentes, y así prevenir cualquier ramificación. Si el cáncer es detectado tempranamente y el crecimiento de los tumores lo permite y aconseja, es posible que se pueda tratar con este tipo de cirugía que no exige la extirpación total y que incluso, en términos estéticos puede incluir un proceso reconstructivo. En estos casos, además de la mastectomía la cirugía incluye una reconstrucción estética, de manera que se elimina el efecto sicológico de amputación, pues la paciente no llega a verse sin la mama; en algunos casos se utiliza la reconstrucción diferida, es decir que se reconstruye la mama mediante una segunda intervención. Casi la totalidad de las pacientes puede ser sometida a esta intervención y la conveniencia de que la reconstrucción utilice o no algún tipo de implante depende de cada caso.
Por otra parte, se han dado pasos importantes en la elaboración de nuevos fármacos dirigidos a terapia hormonal; aunque la conveniencia de su uso depende del tipo de tumor que se haya detectado. Por otra parte en la lucha contra el cáncer de mama, uno de los elementos más importantes es el factor sicológico; por lo cual es importante acompañar todo el proceso con la debida asistencia.
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